3.6. Aspectos epidemiológicos de los trastornos de ansiedad

Los trastornos de ansiedad son los trastornos psicológicos más frecuentes en la población y los más frecuentes dentro de los contextos clínicos.

Edades de comienzo

Una vez iniciado el trastorno de ansiedad puede adoptar un curso crónico (TAG), curso agudo (fobia específica) o un curso intermedio (trastorno de pánico con agorafobia). Es importante conocer las edades de comienzo porque pueden ser entendidas como factores de riesgo. Las fobias específicas y sociales suelen tener comienzo en edades tempranas (infancia y adolescencia). El pico de aparición de las fobias sociales suele ocurrir en un periodo un poco más tardío. La edad de mayor riesgo son los 15-20 años, que es la edad en la que empieza a establecer importantes relaciones.

El TAS tiene un periodo de máximo riesgo entre los 6 y los 11 años. Los trastornos asociados al pánico y a la agorafobia son los que aparecen más tardíamente, aunque después de los 40 son pocos los trastornos de estas categorías que surgen por primera vez. En términos generales los trastornos de ansiedad son problemas psicológicos de aparición temprana, la mayor parte aparece entre los 6 y los 21 años de edad.

El TEP tiene edades de comienzo variables. Su aparición puede estar asociada a la edad en tanto en cuanto ésta se vincule a situaciones de riesgo.

Prevalencia de los trastornos de ansiedad

Los trastornos más frecuentes son las fobias específicas y las fobias sociales. No todas las fobias específicas se dan con la misma frecuencia. Son determinantes los factores culturales y ecológicos. El segundo trastorno mas frecuente es el TAG. Los miedos son más frecuentes durante la infancia que en la edad adulta. El trastorno menos probable es el pánico sin agorafobia.

Factores socio demográficos

Respecto al sexo, el femenino tiene mucho más riesgo para sufrir trastornos de ansiedad. Aun así existen diferencias, particularmente grande en las fobias y pánico. El TAG y el trastorno de ansiedad generalizada también se asocian significativamente con el sexo femenino, mientras que no se han detectado diferencias relevantes en la fobia social y en el TOC. En este caso las mujeres predominan cuando las compulsiones se relacionan con la limpieza, y los hombres superan a las mujeres en TOC cuando se trata de compulsiones de chequeo. Esto parece que se debe a la diferenciación sexual del cerebro.

Respecto al estatus marital, las fobias, el pánico y el TAG tienden a ser más comunes entre personas separadas, viudas y divorciadas. No existe relación entre el TOC y el estatus marital. El trastorno de pánico es mayor entre los individuos solteros. Se ha sugerido que los trastornos de ansiedad se asocian a niveles educativos bajos. Las tasas de pánico, fobia y TOC se han encontrado más elevadas en personas con bajo estatus educativo.

El estatus de empleo se ha considerado como factor de riesgo importante debido al hecho de constatarse tasas elevadas de prevalencia vital de trastorno de pánico y agorafobia en amas de casa y desempleados, superiores a las tasas evidenciadas en personas con empleo. También se ha referido que los trabajos de menor especialización se asocian a mayor riesgo de padecer trastornos de ansiedad.

Los niveles socioeconómicos bajos se han asociado a veces con diversos tipos de trastornos de ansiedad: TAG y el pánico. Las personas con dificultades financieras suelen exhibir tasas elevadas de fobias y trastornos de pánico. Respecto a las diferencias étnicas, los datos tienen a indicar que la raza negra es más vulnerable que la blanca a los trastornos fóbicos, pero no a otros tipos de alteraciones de ansiedad.

Contenido relacionado