3.5. Síndromes de ansiedad en la infancia

El DSM-III especifica 3 trastornos concretos de la infancia o adolescencia:

  1. El Trastorno de ansiedad por separación (TAS).

  2. El Trastorno de evitación.

  3. El Trastorno de hiperansiedad.

El DSM-IV, sólo mantiene el TAS en el grupo de trastornos diagnosticados como de inicio en la infancia o adolescencia.

El TAS ha sido mal estudiado debido a varias razones. En primer lugar, a veces se ha identificado con el concepto de ansiedad de separación o ansiedad de separación materna. Otra fuente de confusión ha sido el empleo del TAS como equivalente al concepto de fobia escolar. Este concepto se utiliza para designar un síndrome en la infancia consistente en excesiva ansiedad asociada al hecho de asistir a la escuela acompañada de absentismo.

Los criterios diagnósticos del TAS según el DSM-IV-TR son:

  1. Ansiedad excesiva inapropiada para el desarrollo, relacionada con la separación del hogar y de las personas vinculadas al niño, manifestada al menos por 3 de los síntomas siguientes:

    • Malestar recurrente y excesivo cuando ocurre la separación.

    • Preocupación excesiva y persistente de perder las principales figuras vinculadas al niño o de que les pase algo.

    • Preocupación excesiva y persistente de que alguna desgracia le separe de una figura principal vinculada al niño.

    • Resistencia o rechazo persistente a ir al colegio o cualquier otro lugar debido al miedo de la separación.

    • Miedo o resistencia persistente a estar sólo en el hogar.

    • Miedo a irse a dormir si no está la figura principal o a dormir fuera de casa.

    • Pesadillas nocturnas repetidas sobre el tema de separación.

    • Quejas repetidas de síntomas físicos, cuando la separación ocurre o es anticipada.

  2. La duración de los síntomas es de al menos 4 semanas.

  3. Comienzo antes de los 18 años (Antes de los 6 años se considera de comienzo temprano).

  4. La alteración causa malestar clínicamente significativo o deterioro social, académico o en otras áreas importantes de funcionamiento.

  5. La alteración no ocurre exclusivamente durante el curso de un trastorno profundo del desarrollo, esquizofrenia u otro trastorno psicótico, y, en adolescentes y adultos, la perturbación no está justificada por el trastorno de pánico con agorafobia.

El problema de la heterogeneidad de este trastorno se agrava por la dificultad de establecer si los síntomas son o no apropiados a la edad del niño. La APA establece como criterio que el TAS debe iniciarse antes de los 18 años, e indica que si surge antes de los 6 años es de comienzo temprano.

El TAS puede ser más o menos grave clínicamente. Las formas más graves pueden producir un notable deterioro del desarrollo personal y social. Son frecuentes los miedos y fobias específicas. En las formas más graves se producen ataques de pánico. Son también muy comunes las pesadillas o los problemas derivados del rechazo de irse a dormir.

Un aspecto controvertido es el supuesto de que el TAS precede o es un primer factor de riesgo, del trastorno del pánico y de la agorafabia Los datos existentes no son concluyentes. En algunos trabajos se asocia el TAS en la infancia con la aparición de pánico-agorafobia en adultos. Posiblemente el problema esté es la excesiva heterogeneidad con que se ha descrito éste trastorno.

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