Calidad de vida en las personas infectadas con VIH

Dentro de la psicología social, la teoría y la práctica han sido siempre dos polos entre los cuales ha habido tensión y que han tenido dificultades de convivencia (Sánchez Vidal, 2002; Nouvilas, 2007). Parte de esta tensión es difícilmente evitable puesto que la investigación y la intervención implican dos tipos de activi­dades y de roles distintos. Sin embargo, en cualquier disciplina científica, pero en mayor medida en psicología social, es importante que el conocimiento producido en la investigación revierta al mundo real en forma de interven­ciones para dar así respuesta a las múltiples demandas sociales existentes. Esta preocupa­ción no es nueva. Como se ha podido com­probar en la introducción de este volumen, desde hace muchos años se ha reflexionado acerca de la necesidad de conectar teoría y práctica, investigación e intervención.

Entre estas reflexiones se pueden mencio­nar, a modo de ejemplo, el modelo de investi­gación-acción formulado por Kurt Lewin (1946), que señala la importancia del ciclo de planificación, actuación y evaluación a la hora de abordar problemas sociales relevantes. También puede mencionarse el modelo de ciclo completo (Cialdini, 1980), que propone poner a prueba el conocimiento psicosocial en con­textos reales para generar nuevo conocimiento psicosocial y comenzar de nuevo el ciclo. Del mismo modo, la propuesta de una psicología social aplicable (Mayo y La France, 1980) considera un modelo cíclico que, partiendo de la necesidad de mejorar la calidad de vida de las personas, conduce a un desarrollo del conocimiento que debe desembocar, final­mente, en la utilización de dicho conocimiento o intervención psicosocial para comenzar el ciclo de nuevo.

A la hora de describir la investigación y la posterior intervención que figuran en este ca­pítulo, se seguirán los pasos propuestos en el modelo de psicología social aplicable de Mayo y La France que acabamos de mencionar.

Nuestro objetivo principal es, por tanto, la mejora de la calidad de vida de las personas infectadas con el Virus de la Inmunodeficiencia Flumana (VIH).

Con la mente puesta en este objetivo, se definió como problema social con efectos re­levantes en dicha calidad de vida el estigma social que sufren las personas con VIH. Para desarrollar el conocimiento sobre esta cuestión, se diseñó una investigación con vistas a anali­zar los efectos de la estigmatización en las per­sonas afectadas. Esta investigación está compuesta de dos estudios: uno de naturaleza cualitativa, que comprende cuarenta entrevis­tas realizadas a personas con VIH, y otro, de carácter correlacional y naturaleza transversal, en el cual el conocimiento generado en la in­vestigación cualitativa se utilizó para construir un cuestionario que se administró a una mues­tra de 557 personas con VIH de toda España.

A partir de los resultados obtenidos se diseñó una intervención psicosocial dirigida a reducir el impacto del estigma en las personas con VIH y a capacitarlas para afrontarlo. Dicha in­tervención se puso a prueba mediante un di­seño preexperimental con una evaluación pre­via y posterior a la intervención.