Procesos psicosociales en el deporte

En 1898, Norman Triplett, un psicólogo de la Universidad de Indiana, llevó a cabo lo que muchos autores consideran el primer experimento de psicología social (Allport, 1954). En este estudio, Triplett investigó cómo la actividad de un individuo está influida por la presencia de otras personas que realizan una tarea similar. Intrigado por el hecho de que los ciclistas, cuando corrían en equipo, alcanzaban una velocidad mayor en carreras contrarreloj que cuando lo hacían en solitario, decidió diseñar un experimento de laboratorio en que un grupo de 40 niños debía ejecutar una tarea motriz: enrollar un carrete de hilo de pescar.

Una parte de los niños realizaba la tarea a solas (condición de control) y la otra competía con sus compañeros (condición experimental). Los resultados confirmaron que los niños rendían más cuando competían con sus compañeros que cuando realizaban la tarea en solitario.

Posteriormente, Allport (1924) denominaría facilitación social al efecto que ejerce la presencia de otras personas sobre el rendimiento de un individuo.

El estudio de Triplett es un ejemplo ilustre de las numerosas investigaciones que han empleado el ámbito deportivo como escenario en que probar y desarrollar nuevas teorías dentro de la psicología social. El mundo del deporte proporciona un contexto natural privilegiado para observar procesos psicosocíales, pero también es un campo de aplicación en sí mismo.

Los conocimientos sobre comportamientos sociales derivados de las investigaciones psicológicas se emplean para comprender y resolver problemas prácticos en el terreno deportivo.

De esta interlocución entre psicología social y deporte nace la Psicología social en el deporte, un área de estudio e intervención relativamente inexplorada.

La aplicación de la psicología social al contexto deportivo es el principal objetivo de este capítulo. A continuación puede leer una breve exposición de la historia de la psicología social en el deporte, así como una delimitación de su campo de estudio. Luego se detallan algunos procesos psicosocíales básicos de gran interés en el ámbito deportivo, como las actitudes frente al deporte, los estereotipos raciales y de género y su influencia sobre el rendimiento deportivo, la socialización en el deporte y, finalmente, las habilidades y competencias sociales como origen y consecuencia de la práctica deportiva.

Posteriormente se abordan las relaciones que se desarrollan dentro de los equipos deportivos y entre sus miembros. Se estudia la cooperación y la competición y se prestará especial atención a la agresión que tiene lugar entre deportistas.

Luego se analizan los procesos que afloran dentro del grupo deportivo y que pueden aumentar o reducir su rendimiento y se hará especial hincapié en el liderazgo. Asimismo, se estudiarán la estructura del grupo deportivo y la aparición de roles y normas grupales.

Por último, se amplía el foco de análisis para abordar el espectáculo deportivo, en el cual se produce una influencia recíproca entre los deportistas y los espectadores. Finalmente, se indaga sobre la violencia intergrupal asociada con algunos deportes de equipo.