3.3. Técnicas operantes para el incremento y mantenimiento de conductas

3.1. Reforzamiento positivo

Se habla de reforzamiento positivo cuando una conducta se incrementa ante la presentación de un estímulo agradable, como consecuencia de la realización de la misma.

Los reforzadores no son premios, pues los primeros deberán incrementar la probabilidad de la operante, por consiguiente, la cuestión de si es o no deberá dilucidarse de forma empírica.

3.2. Reforzamiento negativo

Hace referencia al aumento de la conducta deseada como sistema de retirada de un estímulo aversivo, en el caso de las fobias, por ejemplo a volar, las persona no vuela pues ello provocaría ansiedad, por tanto su conducta se refuerza negativamente, es decir no vuela no ansiedad.

Al igual que en el reforzamiento positivo, también en el reforzamiento negativo los estímulos son variables, por consiguiente se deben definir por su capacidad de, en este caso, elicitar una conducta o aumentar su probabilidad.

3.3. Programas de reforzamiento

Reforzamiento continuo: implica presentar un reforzador todas las veces que se de la conducta deseada, este tipo de refuerzo conviene usarlo para el aumento de respuestas débiles, o cuando se pretende instaurar una nueva conducta.

Reforzamiento intermitente: se trata de reforzar sólo en algunas ocasiones a la operante, y se puede llevar a cabo mediante dos tipos de programas, de razón donde la cantidad de la conducta es la que marca el reforzamiento, pudiendo ser fija (Rf) o variable (Rv) en la variable se establece un refuerzo entorno a la media de conductas preestablecidas.

Por otro lado se puede reforzar cada cierto tiempo, con lo que estaríamos ante el refuerzo de intervalo, pudiendo ser este también If o Iv, al igual que lo programas de razón.

Es importante señalar que estos programas de reforzamiento se pueden combinar entre sí, un ejemplo de ello son los programas de reforzamiento de tasas altas (rápida emisión de respuestas en un intervalo corto de tiempo) o bajas ( numero pequeño de respuestas en un intervalo largo de tiempo).

En resumen, la elección del programa está en función de las tres etapas del aprendizaje, así cuando el objetivo es aprender una nueva (reforzamiento continuo) cuando se pretende mantener la respuesta que ya se esta dando (refuerzo intermitente), y por último en la fase de retirada del programa (los programas de reforzamiento intermitente son los mas resistentes a la extinción de la conducta).