2.1. Introducción sobre la evaluación conductual

La terapia cognitivo conductual (TCC) no se asienta en la actualidad sobre un único modelo de conducta anormal o normal, son diversas las orientaciones que se pueden encuadrar en la TCC, estas diferencias a veces resultan sustanciales, no obstante la orientación empírica de la TCC y su carácter auto-observador, son aspectos que comparten todos los modelos integrantes, estas características se hacen patentes en el uso de la metodología científica en la Evaluación, es por tanto una metodología adaptada el método hipotético-deductivo, este enfoque de contrastación empírica se muestra con claridad en el proceso de Evaluación conductual, EC, proceso que vertebra y respalda la intervención en TCC, y es una de sus mayores fortalezas.

La EC, considerada como un paradigma que surgió como alternativa a la Evaluación tradicional, proporciona a la TCC una metodología de Evaluación coherente con sus supuestos básicos (teorías del aprendizaje, modelos cognitivos y modelos contextuales), ademas asigna al proceso de intervención una monitorización continua que facilita su sistematización, por otra parte proporciona un entramado teórico-práctico para la formulación clínica de los casos mediante el análisis funcional, AF. La influencia de este sistema de EC ha ido mas allá del entorno de la TCC, afectando de forma definitiva al área general de la Evaluación psicológica, en influyendo ademas en la forma de investigar.