4.3. Evaluación de la ansiedad

3.1. Entrevista

La Escala de Gravedad del Trastorno de Ansiedad Generalizada es una entrevista breve centrada en los síntomas del TAG. Comienza con una lista de posibles áreas de preocupación. El resto de la escala incluye seis ítems: frecuencia de la preocupación, malestar debido a la misma, frecuencia de los síntomas asociados, intensidad de los síntomas asociados y malestar debido a los mismos, deterioro laboral y deterioro social. Cada ítem es valorado por el entrevistador en una escala de gravedad de 0 a 4.

Por lo que se refiere a la entrevista clínica, deben examinarse los síntomas del TAG y otros aspectos tales como:

  1. Condiciones que agravan o reducen el problema
  2. Variables situacionales y personales que lo mantienen
  3. Interferencia del problema en la vida, trabajo, estudios, familia y vida social
  4. Historia y fluctuaciones del problema
  5. Intentos realizados para superar el problema y resultados logrados
  6. Motivación, expectativas y objetivos del cliente
  7. Recursos y limitaciones del cliente
  8. Otros problemas que pueda presentar el cliente.

Cinco preguntas útiles para decidir si preocuparse es desadaptativo son:

  1. ¿Se preocupa por cosas sobre las que, según usted reconoce, la mayoría de la gente no se preocupa?
  2. ¿Encuentra muy difícil dejar de preocuparse y, en consecuencia, no puede relajarse?
  3. ¿Su preocupación raramente da lugar a alcanzar una posible solución para un problema particular?
  4. ¿Cree que si no se preocupa, sucederá realmente un acontecimiento terrible?
  5. ¿Se preocupa por no preocuparse o se preocupa cuando las cosas le van bien en la vida?

3.2. Cuestionarios

3.2.1. Cuestionarios de tipo diagnostico

Son cuestionarios que permiten evaluar la posible existencia de TAG, aunque la confirmación del diagnostico requiere la realización de una entrevista. Estos cuestionarios proporcionan muchos falsos positivos y pocos falsos negativos.

Cuestionario de Preocupación y ansiedad. Consta de 11 ítems agrupados en 6 preguntas que evalúan los criterios diagnósticos del TAG según DSM-IV. La primera pregunta indaga hasta un máximo de seis temas de preocupación frecuente. Las tres siguientes preguntas abordan si las preocupaciones parecen excesivas, los días que ocupan y la dificultad para controlarlas. La quinta pregunta enumera los seis síntomas del DSM-IV asociados a la ansiedad y preocupación, y la última explora el grado de interferencia en la vida. Salvo el primero, todos los ítems se valoran en escalas 0-8.

Escala de Detección de Trastorno de Ansiedad Generalizada según DSM-IV. A partir de 12 ítems de respuesta sí/no, busca identificar a los clientes con TAG según los criterios del DSM-IV. Los síntomas deben haberse experimentado la mayoría de los días en los últimos 6 meses y además se valora la interferencia producida por los mismos.

3.2.2. Cuestionarios de ansiedad

Keedwell y Snaith han destacado que el término ansiedad no es un constructo unitario, sino que hace referencia a un numero diferente de dimensiones: emoción, cognición, conducta, reacciones corporales, hiperactivación y otras. Los distintos instrumentos de ansiedad varían considerablemente en la medida en que reflejan estas dimensiones.

Inventario de Estado-Rasgo para la Ansiedad Cognitiva y Somática. Este inventario considera la ansiedad cognitiva y somática, tanto en su versión rasgo como estado. Tanto la forma estado como la forma rasgo constan de 21 ítems que se valoran en una escala de 1 a 4 según el grado en que caracterizan cómo se siente la persona ya sea en el momento presente o en general.

Inventario de Ansiedad de Beck. Es un cuestionario que evalúa estado prolongado de ansiedad. Consta de 21 ítems o síntomas que el cliente valora de 0 a 3 según el grado de molestia que le han producido durante los últimos 7 días.

Inventario de Ansiedad de Beck-Versión Rasgo. Evalúa el rasgo de ansiedad y no simplemente un estado prolongado de ansiedad. Los ítems son los mismos que los del BAI, pero las instrucciones se refieren a cómo se siente uno en general y la escala de 0 a 3 refleja la frecuencia con que los síntomas resultan molestos.

Escalas de Depresión, Ansiedad y Estrés, versión de 21 ítems. El cliente valora de 0 a 3 con qué intensidad/frecuencia ha experimentado durante la semana anterior cada uno de los 21 síntomas emocionales negativos. Existen tres escalas de 7 ítems cada una. La escala de depresión evalúa disforia, desesperanza, desvalorización de la vida, autodesaprobación, falta de interés/implicación, anhedonia e inacción. La escala de ansiedad enfatiza los síntomas somáticos y subjetivos de miedo. La escala de estrés parece medir activación y tensión persistentes no especificas con un bajo umbral para llegar a estar perturbado o frustrado.

3.2.3. Cuestionarios de preocupaciones

Inventario de Preocupación del Estado de Pensilvania. Consta de 16 ítems que miden la tendencia a preocuparse en general. El cliente valora de 1 a 5 en qué medida el contenido de cada ítem es característico de él. Once de los ítems están redactados de forma que indican preocupación y cinco, falta de problemas de preocupación. Puesto que el primer bloque de ítems correlaciona en mayor grado con medidas de ansiedad y depresión, mientras que el segundo no parece tener un significado sustantivo, sino obedecer a un factor de método, se aconseja emplear la puntuación de la escala total o la correspondiente a los ítems directos.

Inventario de Preocupación del Estado de Pensilvania para Niños. Es una adaptación del PSWQ para población infantil mayor de 6 años. De los 16 ítems originales, 14 han sido retenidos, ya sea en su forma original o escritos con otras palabras; la escala de respuesta se ha reducido de 5 a 4 puntos.

Cuestionario de Áreas de Preocupación. Consta de 25 ítems que reflejan cinco áreas de preocupación moderadamente relacionadas entre sí: relaciones interpersonales, falta de confianza en sí mismo, futuro sin objeto, incompetencia en el trabajo y cuestiones económicas. Se echa en falta el área de salud. Para cada ítem el cliente debe valorar en qué medida le preocupa según una escala de 0 (nada en absoluto) a 4 (extremadamente). La puntuación total refleja la intensidad de preocupación y las de las cinco áreas dan información sobre el contenido de las preocupaciones. Su empleo en clínica debe hacerse con cuidado ya que puntuaciones elevadas pueden reflejar, al menos en parte, afrontamiento centrado en los problemas. Por ello, conviene que vaya acompañado del Inventario de Preocupación.

¿Por qué Preocuparse-II?. Evalúa las creencias que se tienen sobre la utilidad de las preocupaciones. Tiene 25 ítems valorados de 1 a 5 según el grado en que se cree que son ciertos. Este cuestionario presenta cinco subescalas con cinco ítems cada una: preocuparse ayuda a resolver problemas, preocuparse motiva a actuar, preocuparse protege de las emociones negativas caso de que se dé un resultado negativo, preocuparse previene los resultados negativos y preocuparse es un rasgo positivo de personalidad.

Cuestionario de Meta-Cogniciones. Sus 65 ítems, valorados de 1 a 4 según el grado en que se está de acuerdo con ellos, tratan de medir creencias sobre las preocupaciones y actitudes y procesos asociados con la cognición. Consta de cinco subescalas: creencias positivas sobre las preocupaciones; creencias sobre la incontrolabilidad y peligro de las preocupaciones; falta de confianza cognitiva; creencias negativas sobre los pensamientos en general, incluyendo temas de necesidad de control, superstición, castigo y responsabilidad y autoconciencia cognitiva. Las tres primeras son las que aparecen asociadas con la predisposición a preocuparse en general.

Escala de las Consecuencias de Preocuparse. Sus 29 ítems evalúan las consecuencias negativas y positivas de preocuparse y son valorados por el cliente de 1 a 5 de acuerdo con el grado en que piensa que le describen cuando se preocupa. Las consecuencias negativas vienen representadas por tres factores:

  1. Preocuparse perturba la actuación eficaz
  2. Preocuparse exagera el problema
  3. Preocuparse causa malestar emocional.

Las consecuencias positivas vienen representadas por dos factores:

  1. Preocuparse motiva
  2. Preocuparse ayuda al pensamiento analítico.

Inventario de Consecuencias Percibidas de Preocupación. Evalúa las consecuencias positivas y negativas de preocuparse a través de 60 ítems que la persona valora de 1 a 5 según su grado de desacuerdo/acuerdo con ellos. Cada tipo de consecuencias viene reflejado en la mitad de los ítems. Las consecuencias hacen referencia a la influencia de la preocupación en la motivación, razonamiento, rendimiento, estado emocional, preparación emocional y relación entre personalidad y preocupación.

Cuestionario de Meta-Preocupación. Evalúa pensamientos sobre los peligros asociados con el hecho de preocuparse. Cada uno de los siete pensamientos es evaluado en primer lugar según la frecuencia con la que ocurre (de 1 a 4) y en segundo lugar según el grado en que se cree en él (de 0 a 100).

3.2.4. Cuestionarios sobre aspectos relacionados

Escala de Intolerancia hacia la Incertidumbre (IUS). Consta de 27 ítems, valorados de 1 a 5 según el grado en que el cliente los considera característicos de sí mismo, que versan sobre reacciones emocionales y conductuales de no estar seguro, cómo ser inseguro refleja el carácter de una persona, expectativas de que el futuro es predecible, frustración cuando no lo es, intentos de control del futuro y respuestas todo o nada en situaciones inciertas. La IUS parece presentar dos subescalas:

  1. La incertidumbre tiene implicaciones negativas conductuales y personales
  2. La incertidumbre es injusta y lo arruina todo.

Cuestionario de Orientación Negativa hacia los Problemas. Evalúa las actitudes negativas hacia la resolución de problemas. Consta de 12 ítems valorados de 1 a 5 según el grado en que se consideran característicos de uno al afrontar problemas. Hay tres ítems para cada uno de los cuatro siguientes aspectos: tendencia a ver los problemas como amenazas, ser pesimista respecto a los problemas a resolver, dudar de las soluciones posibles y dudar de la propia capacidad para resolver problemas.

Cuestionario de Evitación Cognitiva. Evalúa la tendencia a emplear estrategias de evitación cognitiva, es decir, estrategias dirigidas a evitar o expulsar las intrusiones cognitivas. Consta de 25 ítems que la persona valora de 1 a 5 según el grado en que los considera característicos de ella y que se distribuyen en cinco subescalas de cinco ítems cada una: la sustitución de pensamientos, la transformación de imágenes en pensamientos verbales, la distracción, la evitación de estímulos que disparan los pensamientos desagradables y la supresión de pensamientos.

3.3. Autorregistro

Un modelo de autorregistro puede utilizarse antes del tratamiento y durante el mismo.

Los aspectos a registrar deben decidirse en función de las características de cada cliente. Wells ha propuesto otro modelo durante el tratamiento en el que se apunta fecha, situación, disparador de la preocupación, descripción de la preocupación, pensamientos negativos sobre la preocupación, tipo e intensidad de la reacción emocional, respuesta a la preocupación acerca de la preocupación y recalificación de la emoción. Finalmente, el Diario de los Resultados de las Preocupaciones se utiliza para que el cliente compruebe si sus predicciones son o no ciertas y cuestiones la utilidad de preocuparse.