3.2. Definición, clasificación y epidemiología de las fobias

2.1. Definición Y Clasificación

De acuerdo con el DSM-IV-TR en las Fobias Específicas (FE) se da un miedo intenso y persistente que es excesivo o irracional y es desencadenado por la presencia o anticipación de objetos o situaciones específicos: animales, lugares cerrados, alturas, oscuridad, tormentas vuelos, ver sangre, recibir inyecciones, intervenciones medicas, tragar alimentos sólidos, conducir un coche, aguas profundas, etc. Como consecuencia de la exposición al estimulo fóbico, se produce una respuesta inmediata de ansiedad que puede llegar incluso a ataque de pánico; en los niños la ansiedad puede manifestarse mediante lloros, rabietas, inmovilidad o aferrarse a otra persona. Los adultos, pero no necesariamente los niños, reconocen que su miedo es excesivo o irracional.

Las situaciones fóbicas son evitadas o se soportan con ansiedad o malestar intensos. Si la evitación no es posible, aparecen conductas de búsqueda de seguridad o conductas defensivas, las cuales persiguen prevenir o minimizar las supuestas amenazas y la ansiedad. La evitación, anticipación ansiosa o malestar en las situaciones fóbicas interfieren marcadamente en la rutina normal de la persona o en sus actividades laborales, académicas o sociales, o existe un malestar intenso por tener la fobia. Si la persona es menor de 18 años, la duración del problema debe ser de al menos 6 meses. Finalmente, la ansiedad/pánico o evitación asociados a las situaciones temidas no deben poder ser explicados mejor por otros trastornos. El DSM-IV-TR distingue varios tipos de FE.

El DSM-IV-TR deja claro que las personas con FE pueden temer un posible daño, pero también pueden estar preocupadas por perder el control, hacer el ridículo, desmayarse, tener un ataque de pánico o experimentar ciertas sensaciones. En contraste con el trastorno de pánico, el miedo a las sensaciones físicas sólo aparece cuando se está en las situaciones temidas.

Conviene señalar que en el caso de animales pequeños y de la fobia a la sangre o heridas puede darse una reacción de miedo, pero también de asco o repugnancia. En el miedo, las expectativas se centran en el peligro o daño, mientras que en el asco lo hacen en la contaminación.

La emoción de miedo está asociada a una activación del sistema nervioso simpático: taquicardia, palpitaciones, aumento de la presión sanguínea, respiración acelerada, opresión en el pecho, temblor, tensión muscular, sudoración, malestar estomacal o intestinal. En contraste, la emoción de asco, está asociada a activación parasimpática: desaceleración cardiovascular, disminución de la temperatura de la piel, boca seca, nauseas, dolor o malestar en el estomago e incluso mareo.

2.2. Edad De Comienzo Y Curso

En estudios epidemiológicos con adultos, la edad de inicio de las FE ha sido de 7 a 11 años de mediana y 9,7 de media. La edad media de inicio es de 8-9 años para la fobia a los animales, 9 años para la fobia a la SID, 14 años para las fobias de ambiente natural y 13-22 años para las fobias situacionales. El inicio más tardío se da en las fobias a las alturas, espacios cerrados y conducir.

En los adultos, el trastorno tiende a ser crónico a no ser que se reciba tratamiento. Cuanto mayor es el número de FE o miedos específicos acompañando a éstas, menor es la probabilidad de recuperación.

2.3. Epidemiología

En diversos estudios epidemiológicos estadounidenses y europeos realizados con población adulta, las cifras de prevalencia-vida de las FE han oscilado, en general, entre 7,75 y 12,5%; las de prevalencia anual, entre 3,5% y 8,7%; y las de prevalencia actual pueden estimarse en 7,4% a partir del estudio de Becker y cols. Las cifras de prevalencia son claramente más bajas en Asia y Africa y también en niños y adolescentes.

El 65-75% de las personas con FE son mujeres. Por fobias concretas, el 75-90% en los tipos animal, situacional y ambiente natural y el 55-70% en el tipo SID.

2.4. Problemas Asociados

Los trastornos asociados con las FE, son menos frecuentes.

Es probable que la comorbilidad sea más elevada en las personas que presentan fobias situacionales o fobia a la SID que en las que presentan otro tipo de fobias. Por otra parte, cuanto mayor es el numero de miedos específicos que una persona con FE tiene, mayor es la probabilidad de que presente uno o más del resto de trastornos de ansiedad.