Introducción a la terapia de las fobias infantiles

Los problemas infantiles para los que padres y maestros solicitan tratamiento psicológico con mayor frecuencia son, en primer lugar, los trastornos del aprendizaje y la problemática relacionada con el fracaso escolar, en segundo lugar, los trastornos exteriorizados como el negativismo desafiante y, en último lugar, los trastornos interiorizados como las fobias específicas.

La significación clínica de los miedos infantiles se ha subestimado basándose en tres argumentos:

  1. Son transitorios. Los miedos infantiles son pasajeros y remiten espontáneamente a medida que el niño madura y se desarrolla. Por esta razón, la Asociación Americana de Psiquiatría exige para diagnosticar fobia específica en la infancia que los síntomas persistan al menos durante seis meses.
  2. Son leves. Los miedos infantiles no son comparables a los adultos. La magnitud de las respuestas del niño, como pensamientos negativos o anticipación de situaciones temidas, es menor.
  3. Son evolutivos. Los miedos infantiles aparecen, alcanzan su máxima intensidad y desaparecen en edades características, de modo que el curso pone de relieve su naturaleza evolutiva. El miedo a la oscuridad surge tempranamente hacia los 2-3 años, es muy prevalente entre los 4-6 años, y empieza a declinar a partir de los 9 años.

Por tanto, interesa discernir entre miedos de carácter evolutivo que remiten con la edad y miedos de naturaleza clínica o fobias específicas que perduran en la adultez y requieren tratamiento psicológico.

El contenido se estructura en tres bloques:

  1. Psicopatología. Se delimita los conceptos «ansiedad», «miedo», «fobia». Se define la fobia específica caracterizándola como una respuesta desproporcionada y desadaptada. Se expone la clasificación y epidemiología de las fobias específicas en la infancia.
  2. Evaluación. Se considera las peculiaridades de la evaluación y se describe los instrumentos más utilizados: entrevistas al niño, entrevistas a los padres, pruebas de aproximación conductual, pruebas de tolerancia, termómetros de miedos, inventarios de miedos.
  3. Tratamiento. Se detalla los tratamientos psicológicos con apoyo empírico y se propone la relación gradual en vivo con el estímulo fóbico como tratamiento de elección. Se ilustra la terapia de juego escenificaciones emotivas con un caso clínico de fobia a las arañas que afectaba negativamente en el área escolar.

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