Cuantificación de la violencia contra las mujeres en la pareja

A modo de resumen, podemos decir que a nivel internacional, diferentes estudios, documentos y recopilaciones de datos (Eriksson, 1997; Kelly, 2000; Heise, 1993; Heise y García-Moreno, 2003; OMS/OPS, 1998; Sanmartín, Malina y García, 2003; UNFPA, 2005; UNICEF, 2000) nos ofrecen una revisión de los trabajos realizados y los resultados disponibles para diferentes países.

La disparidad de datos (con cifras de prevalencia que oscilaban entre el 1 0% y el 60%) y, sobre todo, de las metodologías para su obtención, llevó a la OMS a realizar el denominado "Estudio multi-país sobre la salud de las mujeres y la violencia doméstica" (OMS, 2005), dirigido por la Dra. Claudia García-Moreno y en el que, a partir de la información procedente de más de 24.000 mujeres de 15 entornos ubicados en 10 países (Bangladesh, Brasil, Etiopia, japón, Namibia, Perú, Samoa, Serbia y Montenegro, Tailandia y Tanzania), se analizaba la incidencia y prevalencia de la violencia contra las mujeres (principalmente de aquella acontecida en el marco de la pareja), las estrategias que ellas empleaban para hacerle frente, sus consecuencias y los factores determinantes y de riesgo.

De acuerdo con los resultados de este trabajo, el porcentaje de mujeres que han tenido pareja alguna vez y han sufrido violencia física o sexual o ambas a manos de ésta a lo largo de su vida oscilaría entre el 15% y el 71 %, aunque en la mayoría de los entornos se registraron índices comprendidos entre 24% y 53%.

En diciembre de 2006 la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó una Resolución por la que, además de instar a intensificar los esfuerzos para eliminar la violencia contra las mujeres, se solicitaba al Secretariado General la creación de una base de datos coordinada en la que se ofreciera información sobre el grado, la naturaleza y las consecuencias de esta violencia, así como sobre las políticas y programas contra ella y la valoración de su eficacia. Para la elaboración de dicha base de datos se tomaron como fuente principal de información las respuestas de los estados miembros a un cuestionario de violencia contra la mujer de septiembre de 2008 y sus actualizaciones posteriores así como otras fuentes disponibles (informes presentados por los estados a diferentes organismos de derechos humanos, informes de seguimiento de la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer, etc.). Esta base de datos está disponible y puede ser consultada en https://www.un.org.

En España los datos de registros oficiales que se emplean son los relativos a denuncias que han venido siendo recopilados por el Instituto de la Mujer desde su creación en 1983 (http://www.inmujer.gob.es). Al igual que las propias leyes de nuestro país, el modo de recoger esta información ha ido variando desde un criterio más restrictivo en los inicios (cuando sólo se incluían denuncias de las esposas por los malos tratos recibidos de sus maridos) hasta uno más amplio hoy día (en que, de acuerdo con la LO 1/2004 antes comentada, se incluyen denuncias de las mujeres debido a los malos tratos recibidos de sus cónyuges o análogos, incluyendo ex cónyuges, compañeros sentimentales, ex compañeros sentimentales, novios o ex novios). En 2007 el número de denuncias recogidas por esta fuente ascendió a 63.347.

Por otra parte, desde 2003 el Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género del Consejo General del Poder judicial (CGPJ) viene elaborando periódicamente informes (http://www.poderjudicial.es) donde, además del número de denuncias presentadas se ofrece también información relevante y complementaria para conocer más sobre este problema (sentencias dictadas, órdenes de alejamiento, etc.). También en este caso los datos recogidos han ido variando en su formato en función de las diferentes modificaciones legislativas que se han ido produciendo. Por lo que se refiere a la violencia en el marco de la pareja, para los años 2003 a 2005 estos informes ofrecen datos de denuncias registradas (76.732, 99.111 y 82.750, respectivamente), para el año 2006 datos de los procedimientos penales registrados (que no son equivalentes a las denuncias pues incorporan la transformación que pueden seguir los asuntos), y para los años 2007 y 2008 datos de denuncias (126.293 y 142.125, respectivamente).

En cuanto a la otra gran fuente de datos, las encuestas, en 1999 el Instituto de la Mujer realizó una primera aproximación al tema mediante una encuesta administrada a más de 20.000 mujeres españolas mayores de edad (Aiberdi y Matas, 2002; Instituto de la Mujer, 1999, 2000) en la que se les preguntaba directamente si se sentían maltratadas en sus relaciones y, además, se obtenían datos sobre los comportamientos vividos en dichas relaciones que permitían establecer la existencia de "situaciones objetivas de violencia", esto es, situaciones en las que, aunque las mujeres no tuvieran conciencia de ello, estaban en una posición de inferioridad con respecto a un varón, que se permitía tratarlas despreciativamente y que consideraba que podía imponerles su conducta y restringirles sus libertades. Para estos casos se acuñó el término mujeres "técnicamente maltratadas".

Los datos obtenidos en aquel momento indicaron que un 4,2% de las entrevistadas se autoclasificaban como maltratadas por personas su entorno más cercano en el último año y un 1,9% por su pareja o ex-pareja. Por otra parte, un 12,4% de las entrevistadas podían ser consideradas como técnicamente maltratadas y un 9% había padecido esa violencia a manos de su pareja o ex-pareja.

En 2002 el Instituto de la Mujer (2006) realizó una nueva encuesta según la cual el porcentaje de mujeres autoclasificadas como maltratadas descendía hasta el 4% (el 2,3% por su pareja o ex-pareja) y el de mujeres técnicamente maltratadas descendía hasta el 11,1% (el 8,7% por su pareja o ex-pareja).

En la tercera oleada de esta encuesta, realizada en 2006 (Instituto de la Mujer, 2006) sobre más de 32.000 mujeres, el porcentaje de mujeres autoclasificadas como maltratadas se situaba en el 3,6% (el 2,1% por su pareja o ex-pareja) y el de mujeres técnicamente maltratadas descendía hasta el 9,6% (el 7,2% por su pareja o ex-pareja).

 

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