9.3. Tratamiento psicológico de la drogadicción

Introducción

La mayoría de las personas que sufren problemas adictivos no reciben ayuda alguna, sin embargo, las pruebas demuestran claramente que las que reciben ciertas formas de tratamiento reducen su consumo de sustancias psicoactivas y mejoran otros aspectos de su vida en general. El tratamiento de adicción a drogas es tan efectivo como el tratamiento de otras enfermedades crónicas como la diabetes, la hipertensión o el asma.

Tratamientos psicológicos en adicciones empíricamente validados

El profesional de la clínica no puede basar su ejercicio profesional sobre su experiencia personal, sin tener prueba científica alguna que apoye su aplicación práctica. Las principales aplicaciones de psicoterapia que se han estudiado en pacientes con trastornos por consumo de sustancias son la terapia conductual, las terapias cognitivo-conductual, la terapia motivacional, y la terapia psicodinámicas/interpersonal. Los datos empíricos existentes junto con la experiencia clínica sugieren que los tratamientos psicológicos son útiles si de adaptan las necesidades especiales de este tipo de pacientes.

Terapias / adicciones
Terapia conductual individual y terapia conyugal conductual Eficaces en el alcoholismo
Programa de refuerzo comunitario más terapia de incentivo y el tratamiento cognitivo-conductual Efectivos en el tratamiento de tendencia a la cocaína
Manejo de contingencias  Evidencia en el tratamiento de tendencia opiáceos

Actualmente el producto final de los estudios sobre eficacia y efectividad de los tratamientos son las guías de tratamiento o los manuales de terapia eficaces o efectivos.

Dificultades en el tratamiento psicológico de las conductas aditivas

La motivación y el cambio: la ambivalencia suele manifestarse desde el primer momento en las demandas de actuación con drogodependientes. En la mayor parte de los casos hablamos de un estado motivacional disociado en el sujeto, en el sentido de que la motivación por consumir se haya en constante forcejeo con la motivación por vivir y recuperarse. Mientras el móvil por drogarse supere la motivación positiva por la salud, sólo habrá una pseudo motivación. La falta de motivación para el cambio no tiene que ser concebida como un rasgo de personalidad del adicto, sino como una característica de estado susceptible de ser modificada mediante la aplicación de cierto tipo de intervenciones.

La patología dual: el abuso de drogas no está especialmente asociado a un determinado trastorno psiquiátrico. Sin embargo, muchos de los cambios de conducta, humor y cognición observados son el resultado del abuso de drogas, no obstante, estos se resuelven cuando los pacientes realizan un tratamiento de desintoxicación y permanecen libres de sustancias. Sin embargo, en algunos pacientes persisten. Este hallazgo, acompañado de la observación de que muchos de los consumidores prefieren determinadas sustancias (estimulantes frente a depresores), sugiere que muchos individuos pueden intentar automedicarse en un trastorno psiquiátrico concomitante con el consumo de drogas.

Recomendaciones sugeridas por los grupos de expertos:

  • Los pacientes con patología dual precisan un enfoque especial que integre los elementos tanto el tratamiento psiquiátrico como de la drogodependencia
  • Tratar de una forma adecuada las manifestaciones clínicas que lo requieran
  • Evaluar de forma cuidadosa el patrón de consumo de sustancias y observar al paciente sin el consumo de sustancias psicoactivas para clarificar el origen y la evolución de los síntomas
  • Establecer un diagnóstico independiente de la adicción sólo cuando los síntomas reaparezcan o persistan tras un periodo significativo de abstinencia

Las recaídas: independientemente del tipo de conducta adictiva que presente una persona, la recaídas constituyen un reto asistencial continuo e ineludible debido a la elevada frecuencia con la que se presenta. El reconocimiento de la influencia del placer inherente a muchos incumplimientos debe incorporarse a cualquier perspectiva del proceso de recaída.

Estas consideraciones desmienten el hecho de que la recaídas sean irracionales y que están más allá del control del individuo. La recaídas en el consumo de drogas no pueden entenderse sin una aproximación al concepto de craving. Los craving de consumo tienden a ser automáticos y llegar a ser autónomos, son los factores más importantes de abandono terapéutico y resultan ser los causantes de las recaídas en el consumo después de largos periodos de abstinencia. Las terapias cognitivo-conductuales proporcionan a los pacientes estrategias cognitivas para manejar el craving.

Fases generales en el abordaje individual

En la actualidad, existen tres grandes modelos terapéuticos:

  1. El modelo transteórico de cambio
  2. La entrevista motivacional que ha supuesto un cambio en el análisis y en el difícil abordaje de la motivación hacía el tratamiento
  3. El modelo de prevención de recaídas, defensa del tratamiento preventivo para reducir la probabilidad de recaídas

La aportación fundamental de estos tres modelos ha sido el alejamiento de los pacientes y sus terapeutas del estado de indefensión en el que se habían visto inmersos durante el proceso de recuperación. Por otro lado, en el tratamiento de los individuos con trastorno por consumo de sustancias se puede contemplar las siguientes fases:

  • Fase 1: Evaluación. Análisis funcional de la conducta problema, evaluación de la motivación, valoración de los estadios y procesos de cambio, evaluación psicopatológica, elección del método hacia la desintoxicación, psicoeducación, grado de afectación familiar y laboral
  • Fase 2: Desintoxicación. Información sobre la desintoxicación, evaluación y manejo sobre los síntomas de intoxicación y abstinencia, motivación y conciencia sobre las expectativas del proceso, intervención en la crisis, apoyo familiar, evaluación psicopatológica asociada
  • Fase 3: Desabituación. Evaluación psicopatológica tras la desintoxicación, valoración del proceso de cambio, prevención de recaidas, programas específicos en familia, habilidades sociales, laboral, ansiedad, etc.