2.1. Conceptos básicos

Los términos relacionados con ansiedad son miedo, fobia, angustia y estrés. En cuanto a la ansiedad y angustia se estableció en nuestro país la separación entre ansiedad (predominio de componentes psíquicos) y angustia (predominio de componentes físicos). Sin embargo en la psicología española no se asume esta distinción, permaneciendo únicamente el término ansiedad con sus variantes somática y cognitiva.

La distinción entre ansiedad y miedo también es importante. El miedo se asocia a algún tipo externo de estímulo amenazante identificable, en cambio la ansiedad es un estado emocional más difuso y sin fuente externa de amenaza reconocible. La distinción resulta problemática porque los estímulos externos elicitadores pueden existir aunque no sean fácilmente identificables. Además, a veces los estímulos inductores de respuestas de miedo/ansiedad son de tipo interno.

Epstein los diferencia en términos de la acción. Según él el miedo es un drive que motiva la conducta de evitación (o escape), ante la percepción de un estímulo de amenaza, mientras que la ansiedad sería un estado emocional de miedo no resuelto o estado de activación que no posee una dirección específica tras la percepción de la amenaza. Barlow señala que el miedo es una alarma primitiva en respuesta a un peligro presente caracterizado por elevada activación y alto efecto negativo (componentes biológicos y automáticos) y orientación hacia el presente. En cambio la ansiedad es una combinación difusa de emociones (naturaleza cognitivo-afectiva), orientada hacia el futuro. En términos generales, miedo y ansiedad, se utilizan de forma equivalente.

También se habla de la distinción entre miedo y fobia. Marks señaló que las fobias deben cumplir los siguientes requisitos:

  1. Existencia de miedo desproporcionado en relación con el carácter amenazante de la situación.

  2. El miedo conduce necesariamente a la evitación de la situación temida. Este es el requisito de mayor relevancia, aunque la evitación no constituye en sí mismo un problema clínico a no ser que existan contingencias de aproximación hacia la situación temida.

  3. No existe explicación lógica del fenómeno. Esto denota el carácter irracional de las fobias.

  4. Sobrepasan el posible control voluntario.

  5. Producen cierto grado de malestar y sufrimiento.

  6. Para que las fobias posean relevancia clínica deben implicar el componente subjetivo del miedo

La definición de ansiedad suele hacerse en términos fenomenológicos (subjetivos). Spielberger y colbs definen el estado de ansiedad como una reacción emocional que consiste en sentimientos de tensión, aprensión, nerviosismo y preocupación, así como activación o descarga del SNA. Para Wolpe es una reacción autónoma de un organismo tras la presentación de algún estímulo nocivo.

Una propiedad importante de la ansiedad es su naturaleza anticipatoria. La respuesta de ansiedad posee la capacidad de anticipar o señalar un peligro, lo que le confiere una utilidad biológica-adaptativa. Esta utilidad se convierte en desadaptativa cuando se anticipa un peligro irreal.

La ansiedad patológica es una manifestación más frecuente, intensa y persistente que la ansiedad normal. Se caracteriza por tener diferencias cuantitativas respecto a la ansiedad normal. A veces la distinción entre ansiedad normal y patológica resulta problemática: el desarrollo de ansiedad social es normal durante el periodo evolutivo de la adolescencia.

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