3.5. Técnicas operantes para la reducción o eliminación de conductas

5.1. Reforzamiento diferencial de otras conductas (RDO)

Un proceso habitual para eliminar conductas o reducirlas es evitar su reforzamiento y a cambio reforzar conductas alternativas, existen cuatro tipos de reforzamiento diferencial de otras conductas, RDO.

Tipos de RDO:

  • De conductas incompatibles. Se trata de reforzar conductas que sean incompatibles con la que se pretende extinguir, un niño que se muerde las uñas, se podría reforzar cualquier actividad que mantenga las manos lejos de la boca
  • De conductas alternativas. A veces no es posible encontrar incompatibilidades, pero so alternativas como por ejemplo jugar al fútbol y ver la TV
  • De conductas funcionalmente equivalentes. Hace referencia al reforzamiento de conductas equivalentes pero mas adaptativas, para conseguir un mismo fin, por ejemplo caso del niño que al tener haber en vez de pedir comida, grita o se pone a patalear
  • De tasas bajas de respuesta. En algunas ocasiones la extinción total no es posible, o es muy improbable, por lo que reforzar una disminución de la operante es un procedimiento eficaz en el aprendizaje, por ejemplo en el caso de niños hiperactivos que están constantemente levantándose, podríamos reforzar la disminución de veces que este se levanta

El RDO tiene una serie de ventajas (técnica de fácil implementación y éxito demostrado) y también inconvenientes (lentitud en la reducción de la conducta) esta lentitud cobra especial relevancia en los casos de auto-agresiones o hetero-agresiones, en estos casos la RDO no es una técnica de elección.

5.2. Extinción

Los principios de aprendizaje parten del supuesto de que una operante se mantendrá siempre y cuando se mantengan los reforzadores que la instigan, por ende, sin estos se retiran la operante se extinguirá. Así por tanto la extinción consiste en la retirada de los reforzadores, lo cual se suele llevar acabo en conductas que se mantienen por RP, pero también se puede realizar en RN.

Para que la extinción funcione es necesario que estén bien claros los reforzadores que la mantienen, esto en muchos casos es una ardua tarea (caso de que varios sujetos o ambientes refuercen la operante), en cuyo caso sería necesario que todas las partes dejasen de reforzar la conducta.

Cuando el programa de reforzamiento que está manteniendo la conducta es continuo, la extinción se suele llevar a cabo con mayor rapidez que si el refuerzo es intermitente, del mismo modo cuanto mayor es el intervalo conducta-refuerzo mas resistencia habrá de cara a la extinción, otra variable es la cantidad y duración de reforzador, lo cual correlacionará negativamente con la extinción y positivamente con la resistencia.

Características del proceso de Extinción según Kazdin:

  1. Es gradual
  2. Se puede producir un estallido de la extinción, cuando se elimina el reforzador, al principio provocara un aumento de la operante a extinguir tanto en tiempo como en frecuencia
  3. Recuperación espontánea, después de haberse reducido por falta de reforzamiento, pude de forma espontánea volver a surgir con fuerza, no obstante si se mantiene la ausencia de reforzador se volverá a la extinción

La eficacia de la extinción aumenta, si al mismo tiempo que se retira el refuerzo de la operante a extinguir se refuerza una incompatible o alternativa.

La extinción también puede ayudar a eliminar las conductas reforzadas negativamente, es decir aquellas que se realizan para evitar un estímulo aversivo, por ejemplo en el caso de un niño que llora para no ir al colegio, se trata de eliminar el reforzador que provoca la conducta (no ir al colegio) y por tanto la conducta se extinguirá, en el caso de los trastornos de ansiedad, la exposición a la situación temida implica llevar a cabo un proceso de extinción de RN que mantiene la conducta de temor.

5.3. Castigo

Desde el punto de vista del CO, un castigo sólo es tal si consigue reducir la probabilidad de la operante, por lo tanto es necesaria la verificación empírica de esta capacidad.

5.3.1. Castigo positivo

El castigo positivo (se aporta aversivo) se refiere a la reducción de la frecuencia futura de una conducta, cuando tras su emisión se presenta un aversivo.

Se puede hablar de de dos tipos de estímulos negativos, los primarios o incondicionados como el dolor, los ruidos fuertes, etc., y los secundarios o condicionados, como por ejemplo los insultos, los gestos, etc., se ha de tener en cuenta que la consideración de un estímulo como aversivo y el grado de malestar que puede provocar, depende en gran medida de cada individuo.

5.3.2. Castigo negativo

Existen dos tipos fundamentales de castigo negativo (se retiran reforzadores): tiempo-fuera y coste respuesta.

El tiempo-fuera consiste en negar el acceso temporal al reforzamiento positivo, inmediatamente después de que se realice la conducta a reducir, enviar a los niños al rincón de pensar a su cuarto sin ninguna actividad reforzante son algunos ejemplos de esta técnica.

Para que la técnica tenga éxito, se han de tener en cuentan varios parámetros:

  1. La persona debe ser consciente de las razones
  2. La duración no debe ser superior en niños pequeños de 5 minutos, e incrementado 1 minuto por año para niños mas mayores
  3. No debe estar presente ni introducirse ningún reforzador
  4. Sólo debe terminar cuando el comportamiento sea adecuado, no si hay gritos o alboroto
  5. El time-out no debe servir para que el niño escape de una situación desagradable

El coste de respuesta se refiere a la perdida de un reforzador positivo del que dispone el sujeto. La retirada de puntos de carnet de conducir es un ejemplo claro de esta técnica, uno de los aspectos que hace de esta técnica una de las mas efectivas es la entrega de reforzadores positivos si se incrementa una respuesta adecuada.

5.3.3. Factores que influyen en la efectividad del castigo

La efectividad del castigo ha sido demostrada en numeroso estudios, asimismo cuando se combina con procedimientos de reforzamiento y de extinción, tiene efectos inmediatos sobre la conducta que se desea eliminar.

La mayoría de los autores están de acuerdo en utilizar procedimientos de castigo, principalmente positivo, solo cuando otros procedimientos (los de reforzamiento) han fracasado, el uso de castigo será un tratamiento de uso en aquellos casos o bien no se pueden identificar el o los reforzadores que mantienen la conducta, o bien cuando estos no se pueden controlar correctamente, como para fomentar conductas alternativas.

Para que la técnica tenga éxito, se han de tener en cuentan varios parámetros:

  1. El castigo, positivo o negativo, debería ocurrir inmediatamente después de la conducta inadecuada
  2. Debería ser administrado todas las veces que ocurre la conducta, el intermitente es menos efectivo, sin embargo cuando se aplica a una conducta compleja o de alta frecuencia, puede convenir que sea intermitente
  3. La persona a la que se aplica, debe ser consciente de la contingencia
  4. Debe ir precedido de un aviso de advertencia, a fin de que se produzca la asociación
  5. Si en una cadena conductual se castigan los primeros eslabones de la misma el castigo será mas eficaz ( si llega tarde al colegio por desayunar muy despacio, se debe castigar el desayuno no el llegar tarde la colegio)
  6. El efecto del castigo puede verse minimizado por el potencial reforzador de una fuente que se desconoce, por ello es fundamental esta información
  7. Para evitar la perdida de su efectividad, el castigo debería ser variado, incluso el castigo físico invariablemente aplicado deja de tener efecto, por tanto combinar tiempo-fuera, reprimenda, coste de respuesta, es lo mas adecuado
  8. Es conveniente, al mismo tiempo que se castiga una conducta, reforzar otras incompatibles o alternativas

5.3.4. Efectos colaterales del castigo

A pesar de su eficacia demostrada, y los limitados estudios que indican efectos negativos, los castigos no se suelen usar de forma exclusiva, sin embargo en algunos casos pueden ocasionar problemas mas perjudiciales que la propia conducta que pretenden controlar.

Problemas asociados a los castigos:

  • Reacciones emocionales adversas. Llanto, rabia, ira, cuyos efectos pueden dificultar el aprendizaje o la realización de conductas alternativas, ademas las reacciones emocionales negativas también pueden convertir en estímulo aversivo a la persona que lo aplica, y como consecuencia alejarse de él
  • Evitación o escape. Las reacciones negativas ante el castigo también pueden llevar a realizar conductas de escape y de evitación de la persona que lo aplica
  • Agresión. Suele darse en mayor medida en defensa del castigo físico
  • Castigo modelado. Es un efecto muy relevante en el castigo físico, pues la persona que es castigada aprende que su padre le pega como resultado de una acción que le disgusta, el niño hará lo propio ante situaciones similares
  • Perpetuación del castigo. El RN que supone para la persona que lo dispensa, es una de las razones que pueden contribuir a que se siga aplicando como un procedimiento habitual

5.4. Sobrecorrección

La realización de tareas que suponen algún tipo de esfuerzo no se consideran un castigo, dado que aunque puedan resultar molestas no son aversivas, no cumple por tanto ninguna de las premisas del castigo: estímulo aversivo o perdida de reforzador.

La sobrecorrección es una penalización por realizar una conducta inadecuada que conlleva dos componentes, por un lado restitución (corregir los efectos negativos, por ejemplo ante una rotura pagar los desperfectos) y por otro lado practica positiva ( llevar a cabo de forma repetida e incluso exagerada una conducta adaptativa apropiada, por ejemplo limpiar las calles que se han ensuciado y las aledañas durante varios días).

Una característica definitoria de la sobrecorrección con respecto al castigo, es que la primera cumple una función educativa al incluir conductas incompatibles o alternativas.

Varios estudios han constatado aspectos importantes de la sobrecorrección, así aunque se suele aplicar inmediatamente después, aunque se demore sigue siendo efectiva y parece que el incremento de la duración de la practica positiva no va acompañado de una mayor reducción de la desadaptativa.