8.4. Alumnos con problemas de rendimiento

Los problemas de rendimiento suelen aflorar cuando los alumnos no establecen metas, ni planifican cómo lograrlas, ni supervisan su progreso hacia ellas.

Alumnos con rendimiento bajo y expectativas bajas de éxito

Los alumnos con rendimiento bajo y expectativas bajas de éxito necesitan que les aseguren constantemente que pueden cumplir las metas y los desafíos establecidos para ellos y que les proporcionen la ayuda y el apoyo que necesitan para tener éxito (Brophy).

El síndrome del fracaso se refiere a poseer expectativas bajas de éxito y a rendirse a la primera señal de dificultad. Los estudiantes con síndrome de fracaso son distintos de los que presentan un rendimiento bajo, quienes fracasan a pesar de esforzarse todo lo que pueden. Los estudiantes con síndrome de fracaso suelen tener una autoeficacia baja y una disposición mental fija.

Alumnos que protegen su autoestima evitando el fracaso

Algunas personas están tan preocupadas por proteger su autoestima y evitar el fracaso que abandonan la prosecución de metas y emplean estrategias ineficaces que incluyen:

  • Falta de rendimiento.

  • Procrastinación.

  • Establecimiento de meta inalcanzables.

Algunas estrategias para ayudar a los alumnos a reducir la preocupación de proteger su autoestima y evitar el fracaso son las siguientes:

  • Guiar a los alumnos para que se fijen metas difíciles, pero realistas.

  • Ayudar a los alumnos a fortalecer la relación entre su esfuerzo y su autoestima. Dígales que estén orgullosos de su esfuerzo y minimice la comparación social.

  • Estimular a los alumnos a tener creencias positivas sobre sus capacidades.

Alumnos que procrastinan

La procrastinación está asociada con la facilidad para distraerse y con una disminución en la autoeficacia, la minuciosidad y la motivación hacia el rendimiento (Steel).

La procrastinación puede adoptar varias formas, incluyendo las siguientes:

  • Ignorar la tarea con la esperanza de que desaparezca.

  • Subestimar el trabajo que implica la tarea o sobreestimar las capacidades y los recursos de uno mismo.

  • Dedicar horas interminables a los videojuegos y a navegar por internet.

  • Sustituir el estudio por otra actividad importante, pero de prioridad baja, como la limpieza de la habitación.

  • Creer que retrasos pequeños repetidos no serán perjudiciales.

  • Perseverar solo en una parte de la tarea, como la escritura y la reescritura del primer párrafo de un trabajo, pero no abordar nunca el tema completo.

  • Quedar paralizado ante la elección entre dos alternativas, con el resultado de no hacer ninguna de ellas.

Algunas estrategias para ayudar a los alumnos a superar la procrastinación incluyen:

  1. El reconocimiento de que tienen este tipo de problema.

  2. Animarles a identificar sus valores y metas.

  3. Ayudarles a gestionar el tiempo con más eficacia.

  4. Dividir la tarea en partes pequeñas.

  5. Enseñarles a emplear estrategias conductuales y cognitivas.

Alumnos perfeccionistas

Los perfeccionistas piensan que los errores no son aceptables nunca y que deben alcanzar los estándares de rendimiento más altos siempre.

Los perfeccionistas son vulnerables ante la disminución de la productividad, problemas de salud o de relaciones sociales, y a la autoestima baja.

La depresión, la ansiedad y los trastornos de la conducta alimentaria son resultados frecuentes del perfeccionismo (Rice y cols.).

Alumnos con ansiedad alta

La ansiedad es una sensación vaga, muy desagradable, de miedo y apresión.Es normal que los alumnos muestren preocupación e inquietud cuando se enfrentan a desafíos escolares, como tener que aprobar un examen.

Los niveles altos de ansiedad son el resultado de las expectativas de rendimiento irreales y de la presión de sus padres (Wigfield y cols.).

En muchos estudiantes, la ansiedad crece a lo largo de los años escolares, según se enfrentan a evaluaciones frecuentes, comparación social y experiencias de fracaso.

Se han probado algunos programas para reducir los niveles de ansiedad: técnicas de relajación; modificación de pensamientos negativos por otros más positivos centrados en las tareas. Estos últimos han demostrado mayor eficacia que las técnicas de relajación.

Alumnos desinteresados o alienados

Brophy sostiene que el problema de motivación más difícil afecta a alumnos apáticos, desinteresados por aprender o alienados del aprendizaje escolar.

Para llegar a los alumnos apáticos se precisan esfuerzos constantes para resocializar sus actitudes hacia el rendimiento escolar (Murdock).

Algunas estrategias que pueden permitir conectar con el alumno desinteresado o alienado:

  1. Cree una relación positiva con el alumno.

  2. Logre que la escuela sea más interesante intrínsecamente.

  3. Enseñe estrategias para que el trabajo académico sea más agradable.

  4. Considere la ayuda de un orientador, pida ayuda de la comunidad o de un alumno mayor a quien el alumno desinteresado respete.