2.5. El análisis funcional en la evaluación conductual

Se puede afirmar que el AF es el elemento cardinal de la EC, el termino provienen y fue acuñado por el propio Skinner para referirse a las demostraciones empíricas de las relaciones causa-efecto identificadas entre el contexto y la conducta. El termino funcional tiene dos afecciones, por un lado se refiere a la operatividad del sujeto sobre su propio ambiente, y por otro lado a la contingencia que establece entre dos variables, y ambas afecciones son relevantes para la EC. Hay autores que hablan de Evaluación funcional (recogida de información, para la formulación de hipótesis) y análisis funcional (contrastación de dichas hipótesis), otros autores hablan de un proceso de Evaluación funcional que se puede dividir en tres fases, descriptiva (identificación de datos), interpretativa (formulación de hipótesis), verificación (momento en el que se pone a prueba las hipótesis de forma experimental, considerándose a esta fase como AF en sentido estricto). La distinción entre Evaluación y análisis es totalmente prescindible, pues no atañe claridad al proceso, de esta forma las fases de formulación de hipótesis (interpretativa) y de verificación compondrían en AF en sí mismo, mientras que la descriptiva, sería mas una fase inicial del proceso mas general que es la EC.

En definitiva, podemos definir el AF como el conjunto de métodos que organizan la información recogida en hipótesis sobre los antecedentes, conductas problema y consecuencias, considerando ademas otras variables, cuyas hipótesis deberán estar basadas en datos que presumiblemente se han obtenido (entrevista), se deben especificar las variables ademas deben ser medibles, contrasbales y manipulables, y el paciente (y las persona implicadas) deberá estar de acuerdo con dicha interpretación.

5.1. Procedimiento de análisis funcional

El AF busca identificar las necesidades particulares que cubre el sujeto con la conducta mostrada, permite por tanto, aprender sobre las personas su comportamiento, sus problemas y necesidades antes de intervenir, de forma que el riesgos de fracaso de la intervención se reduzca, dado que el AF provee las claves para una intervención individualizada.

El AF puede clasificarse según el tipo de estrategia que utilice para la obtención de datos Funcional indirecto Se refiere al método de observación no directo, en el cual la conducta es observada a través e auto-informes, entrevistas, escalas, etc.

Funcional descriptivo Este enfoque implica la observación directa, ademas de la manipulación de la misma por parte del evaluador conductual en el medio natural en el que se produce la operante, o a través de contextos análogos.

Cada una de las formas de AF tendrá mayor sentido en ciertos casos, por ejemplo el AF descriptivo será mas oportuno a la hora de evaluar las interacciones entre los miembros de una familia, y la conducta directiva de un niño en el aula, mientras que el AF indirecto será mas idóneo en el análisis de la conducta depresiva o ansiosa.

La elaboración de un modelo funcional de la conducta requiere de las siguientes pasos 1 Identificación de la conducta, ¿Que pasa? 2 Identificación de los antecedentes, ¿Que pasa antes? 3 Identificación de las variables organísmicas o moduladoras, ¿Que características tiene la persona, drogas, enfermedades, trastornos mentales, que podrían afectar al problema? 4 Identificación de las consecuencias, ¿Que pasa después de la conducta? ¿Que se obtiene? La definición precisa de la conducta permite incrementar el acuerdo inter-jueces (necesario cuando se utiliza observación conductual), ademas, una buena definición facilita el trabajo cuando el paciente es remitido a otro servicio , o las personas que lo atienden cambian muy frecuentemente. Po otro lado, la definición operativa de una conducta puede ser también de utilidad para la detección de signos de anticipación de la misma.

Las estrategias para detectar relaciones causales Marcadores causales Son variables con alta correlación con la relación funcional, pero no son vv causales, asimismo puede facilitar la formación de hipótesis sobre las vv que realmente controlan la relación Manipulación en contextos análogos controlados Se trata de la manipulación de posibles vv causales, generalmente siguiendo el patrón ABAB, el cual permite descartar la intervención de vv extrañas (lo cual dificultaría su intensificación en un entorno natural) Análisis de series temporales Permite el examen de la secuencia de cambio, y relacionar a esta con eventos supuestamente causales, la conducta problema y vv causales hipotetizadas se miden concurrentemente y repetidamente a lo largo del tiempo (40 veces al día o mas), para poder estimar su covariación Obtención de medidas a lo largo de contextos e informantes La fuerza de la relación causal puede modificarse en función del contexto, el estado del sujeto u otra fuente de varianza, consecuentemente una medida variada permitirá estimar mejor su causalidad La información de propio sujeto Es frecuente que las personas con problemas con el tiempo erminen observándose y tengan ya algunas hipótesis etiológicas, no obstante, la sobrevaloración o infravaloración, o el olvido, son fuentes de error que deben ser tomadas en consideración Modelos funcionales de trastornos La investigación nomotética clínica ha proporcionado modelos de conducta que pueden servir de guías para el establecimiento de hipótesis, por ejemplo la triada cognitiva de Beck (depresión), o el modelo cognitivo de la angustia de Clark Realmente en el contexto clínico habitual el establecimiento de las relaciones causales suele hacer principalmente a partir de la información aportada por el propio paciente mediante auto-informes, cuestionarios, escalas, etc., sobre diferentes entornos, y modelos funcionales aportados por la investigación. Por otra parte, la idea esencial del AF es que la conducta tiene un propósito, y dicho propósito el es objetivo ( esclarecer el mismo) del AF, ademas en general la conducta problema no es maladaptada, dado que una conducta inadaptada no reportaría ningún beneficio al sujeto, no obstante la realidad es otra, muchas veces la conducta problema responden a una necesidad o una contingencia beneficiosa para el sujeto.

Estos beneficios pueden ser, atención social, tangibles (berrinches de los niños para comprar un caramelo), escape o evitación, y estimularon sensorial (a veces lo que ocurre alrededor de un sujeto no le resulta nada interesante, por lo que este busca la estimulación sensorial para compensar dicho déficit, como por ejemplo los golpecitos del boli de un adolescente sobre la mesa de estudio). En el caso de la conductas auto-lesivas no dirigidas al suicidio, otra de sus funciones es la de provocar una sensación interna para contrarrestar la sensación de irrealidad. Las relaciones funcionales no se ajustan a un criterio de todo-nada, sino que su intensidad varía en función de los contextos y de las vv del sujeto, las organísmicas ( físicas, psicológicas o psicofisiológicas, estables que presenta el sujeto), covariantes que deben ser tenidas en cuenta en el diseño del tratamiento. En los últimos años el AF ha ido incorporando los principios del contextualismo funcional, que sustenta las llamadas terapias de tercera generación ( se trata de identificar de que forma las respuestas cognitivas, emocionales o motoras ocurren en relación con el entorno interno y externo, obteniendo su significado a partir de un contexto histórico e idiosincrásico del sujeto).

Al finalizar el AF se debería haber clarificado, o al menos postulado una serie de hipótesis verosímiles, sobre las causas y la función de una determinada conducta, si bien los defensores del AF mas ortodoxo reclaman la contrastación empírica, en general, esta verificación se realizará con la puesta en marcha de una linea de intervención.

5.2. Limitaciones del análisis funcional

Algunos de los problemas del AF no están restringidos o se refieren al mismo AF, sino que tienen que ver con el proceso de EC en el que el AF se enmarca, así respecto a la recogida de información la EC ha realizado pocas aproximaciones sistemáticas, por otra parte el cómo y con que se obtienen los datos no es una cuestión menor, ya que la precisión y validez de estos dependerá de la avidez y precisión del instrumento utilizado, actualmente los métodos utilizados en EC no suelen ser muy distintos de en la Evaluación psicológica en general (entrevistas, auto- informes...) asimismo los instrumentos que podrían ser considerados mas genuinos del AF ( observación directa, auto-observación...) no están tampoco exentos de problemas. Las clasificaciones DSM, CIE ha supuesto una alternativa, ya que proporcionan una valiosa guía para comenzar el AF, mostrando los aspectos relevantes que deben ser analizados, sin embargo, esta opción tampoco está exenta de problemas, dado que el uso de la misma, puede circunscribir el análisis a los datos que corroboren las categorías.

Con frecuencia el AF se ha elaborado de forma bastante precisa cuando lo que se pretenden el la eliminación de conductas problemas sin embargo a la hora de elicitar conductas ( positivas) el AF ha sido menos esmerado. Oro de los escollos que enfrenta el AF es su justificación como estrategia para la elección de un tratamiento u otro, en cualquier caso el AF sigue en plena vigencia, ademas de desarrollándose hasta la actualidad, dado que ante todo es un modelo que permite establecer relaciones causales.