11.1. Evolución histórica del concepto de sueño

El término sueño proviene del latín somnus, definido como el “acto de dormir”. Los estudios acerca del sueño han evolucionado a lo largo de varias etapas

Período filosófico: antigüedad-siglo XVII

En este período se plantearon diversas hipótesis acerca de por qué se producía el estado de sueño. Una fue planteada por Alcmeon de Crotona, quien considera que el sueño está producido por un incremento de sangre en las venas. Un siglo más tarde, Empédocles de Agrigento proponía la hipótesis térmica (el sueño está provocado por un aumento de la temperatura corporal. Hipócrates relaciona ambas hipótesis al considerar que el sueño es resultado de fluctuaciones vasculares y térmicas. Pero la hipótesis más sofisticada es la de Hildegard Vos Bingen, que afirma que "El hombre tiene dos condiciones que son la vigilia y el sueño. Por medio de éstos estados su cuerpo se nutre mediante el alimento y el descanso".

Período precientífico: siglo XVIII-1929

A partir del s. XVIII comienza el interés por una explicación de base fisiológica. Algunos ej son la hipótesis de la fatiga, que produce una disminución de oxigeno en el cerebro, lo que termina provocando el sueño, o que la fatiga tiene como consecuencia la hinchazón de las neuronas, lo que produce el sueño. Hay que resaltar las reflexiones de Griesinger, que es el primero que considera el sueño como un fenómeno activo y no pasivo.

Período científico: a partir de 1929

En 1929 Hans Berger sienta las bases del registro de la actividad electroencefalográfica (EEG). A partir de entonces se producen teorías muy diversas sobre el sueño. Entre éstas hay que resaltar la aplicación del EEG al estudio del sueño realizada por Loomis, las hipótesis anatómicas propuestas por Bremer y la clasificación de las fases del sueño (fases I, II, III, IV y MOR) por Dement y Kleitman. Por supuesto, también las normas de registro polisomnográfico (vigentes aún).

Recientemente, Buela-Casal propone un modelo según el cual el sueño está determinado por 4 dimensiones diferentes: tiempo circadiano u hora del día en el que está localizado, factores intrínsecos al organismo, conductas desarrolladas que facilitan o inhiben el sueño y ambiente en el que duerme el sujeto.