2.3. Características de las emociones

3.1. Funciones de las emociones

FUNCIÓN EFECTO
Adaptativa Preparan al organismo para la acción
Social Comunican nuestro estado de ánimo
Motivacional Facilitan las conductas motivadas

La función adaptativa de las emociones fue puesta de manifiesto en primer lugar por Darwin, quien argumentó que la emoción sirve para facilitar la conducta apropiada para cada situación. La emoción prepararía al organismo para que ejecute eficazmente una conducta exigida por las condiciones ambientales que movilice la energía necesaria para ello y que dirija la conducta a un objetivo determinado.

EMOCIÓN FUNCIÓN ADAPTATIVA
Sorpresa Exploración
Asco Rechazo
Alegría Afiliación
Miedo Protección
Ira Autodefensa
Tristeza Reintegración

Por tanto, estas funciones adaptativas permiten desarrollar las respuestas adecuadas a las condiciones que elicitaron cada una de las emociones concretas:

  • En el caso de la emoción de SORPRESA, su principal función adaptativa es la EXPLORACIÓN, que sirve para:
    • Facilitar la reacción de la reacción emocional y comportamental apropiada ante situaciones nuevas
    • Facilitar la dirección de los procesos atencionales, focalizándolos y promoviendo conductas de exploración, curiosidad e interés por la situación novedosa
    • Reclutar recursos y dirigir los procesos cognitivos a la situación novedosa que se ha presentado
  • En el caso de la emoción de ASCO, su función adaptativa fundamental es la del RECHAZO, y sirve para:
    • Producir respuestas de escape o evitación ante estímulos desagradables o que son potencialmente dañinos para la salud
    • Potenciar el desarrollo de hábitos saludables, higiénicos y, por tanto adaptativos
  • En el caso de la emoción de ALEGRÍA, su función es la de AFILIACIÓN, que sirve para:
    • Incrementar la capacidad para disfrutar de diferentes aspectos de la vida
    • Generar actitudes positivas tanto hacia uno mismo como hacia los demás; lo cual favorece la aparición del altruismo y la empatía
    • Establecer nexos de unión entre las personas y favorecer las relaciones interpersonales
    • Dotar a la persona de sensaciones de vigorosidad, competencia trascendencia y libertad
    • Favorecer los procesos cognitivos, de aprendizaje y memoria, aumentando la curiosidad y la flexibilidad mental
  • En el caso de la emoción de MIEDO, su función primordial es la de PROTECCIÓN y sirve para:
    • Facilitar la aparición de respuestas de escape o evitación ante situaciones peligrosas
    • Focaliza la atención casi exclusivamente en el estímulo temido facilitando que el organismo reaccione rápidamente ante el mismo
    • Movilizar una gran cantidad de energía, lo que permitirá ejecutar respuestas de manera mucho más intensa y rápida que como lo haríamos en condiciones habituales
  • En el caso de la emoción de IRA, la función fundamental es la de AUTODEFENSA y sirve para:
    • La movilización de la energía necesaria en las reacciones de autodefensa o de ataque
    • La eliminación de obstáculos que impiden la consecución de los objetivos y metas deseadas, y cuya obstrucción genera frustración
    • La reacción de ira no siempre tiene que concluir en agresión -verbal o física-, ya que una de sus funciones adaptativas es precisamente intentar inhibir las reacciones indeseables de otras personas y evitar así la situación de confrontación
  • En el caso de la emoción de TRISTEZA, que es la emoción básica en la que habitualmente resulta más difícil ver su función adaptativa, ésta es la de REINTEGRACIÓN, que sirve para:
    • Aumentar la cohesión con otras personas, de manera especialmente marcada con aquéllas que se encuentran en la misma situación
    • La reducción del ritmo de actividad general del organismo, potenciando de esta manera la posibilidad de valorar otros aspectos de la vida, a los que antes no se les prestaba atención
    • Reclamar la ayuda de otras personas, mediante la comunicación a los demás de que no se encuentra bien. También para apaciguar las reacciones de agresión por parte de otros
    • Fomenta la aparición de empatía y otros comportamientos altruistas

La función social de las emociones, que se basa en las expresiones de las mismas, permite a las demás personas predecir el comportamiento que vamos a desarrollar y nosotros el suyo. La expresión de las emociones puede considerarse como una serie de estímulos discriminativos que facilitan la realización de conductas sociales. Estas funciones se cumplen mediante varios sistemas de comunicación diferentes: la comunicación verbal o información a los demás de nuestros sentimientos, la comunicación artística y la comunicación no verbal.

Izard destaca varias subfunciones dentro de esta función social:

  • La de facilitar la interacción social
  • La de controlar la conducta de los demás
  • La de permitir la comunicación de los estados afectivos
  • La de promover la conducta prosocial
  • Incluso la falta de comunicación o represión de las emociones. En muchas situaciones sociales es necesaria la inhibición de la manifestación de ciertas reacciones emocionales, ya que en caso de no hacerse podrían alterarse seriamente las relaciones sociales y afectar al funcionamiento de los grupos

El efecto motivacional de las emociones no se limita al hecho de que en toda conducta motivada se produzcan reacciones emocionales, sino que una emoción puede determinar la aparición de la propia conducta motivada, dirigirla hacia determinada meta y hacer que se ejecute con un cierto grado de intensidad. Así la conducta motivada produce una reacción emocional y, a su vez, la emoción facilita la aparición de conductas motivadas.

Las emociones se constituyen en el primer sistema motivacional para la conducta humana, ya que juegan un papel crítico en la energización de la conducta motivada y en los procesos de percepción, razonamiento y acción motivadora. De hecho, las principales emociones dibujan lo que son los dos grandes ejes de regulación del comportamiento: la aproximación y la evitación (o apetitivo y aversivo).

3.2. Tareas de las emociones

Según Stemmler, todas las emociones cumplen una serie de tareas:

  • La de codificar las condiciones estimulares como positivas o negativas, o alternativamente, como apetitivas o aversivas
  • La de interrumpir las cogniciones y el comportamiento en curso refocalizando la atención
  • La de escudriñar la memoria emocional, para localizar contingencias estímulo-respuesta aprendidas y probadas como exitosas en el pasado, tanto para la especie como para uno mismo
  • La de influenciar tendencias de respuesta comportamental hacia una disposición motivacional particular como la aproximación o la evitación incluyendo la modulación de circuitos reflejos
  • La de involucrar procesos explícitos e implícitos para la evaluación de los estímulos, el ambiente y la memoria, así como de los procesos implícitos de valoración
  • La de preparar clases de comportamiento, como la defensa, el abatimiento o el ataque, a través de una coordinación de los sistemas autonómico somático, hormonal e inmune
  • La de poner las intenciones de uno en conocimiento de los demás, tanto oralmente como a través de la postura, el color de la piel, la expresión facial, etc.
  • La de comunicar las actividades autonómica y somática a las aferencias para su integración en los centros cerebrales
  • La de responder con extrema rapidez para contrarrestar amenazas de lesiones o de integridad del organismo, es decir, protegiendo el cuerpo y sus órganos más importantes de cualquier tipo de daño

Las emociones funcionan como programas de orden superior o módulos de la mente, que son responsables de ajustar prioridades de procesamiento y de respuesta. Así, cuando una emoción se dispara, activa algunos mecanismos subordinados como la atención, el procesamiento heurístico o la urgencia en los programas de acción, y desactiva otros como las metas de alto nivel, el procesamiento sistemático, la digestión, etc.

3.3. Leyes de las emociones

Estas leyes o principios han supuesto uno de los más importantes avances en la caracterización de las condiciones y procesos que rigen el complejo mundo de las emociones. Fueron formuladas por Fridja y su formulación es la siguiente:

A) Leyes que afectan a los desencadenantes emocionales:

  • La ley del significado situacional, que formula que las emociones surgen en respuesta a la estructura de significado que nos da la situación
  • La ley de lo concerniente, que formula que las emociones surgen en respuesta a situaciones que son importantes para las metas, deseos motivaciones o preocupaciones de las personas
  • La ley de la realidad aparente, que formula que las emociones van a ser elicitadas por situaciones que son valoradas como reales y que la intensidad de éstas se corresponderá con el grado de realidad que se asume
  • La ley del cambio, que formula que el cambio, la presencia de condiciones favorables o desfavorables, facilitará la aparición de la respuesta emocional, pero es necesario que esas condiciones se den como fruto de cambios reales o esperados
  • La ley de la habituación, que formula que los placeres o dificultades continuadas tienden a desvanecerse o perder fuerza
  • La ley del sentimiento comparativo, que formula que la intensidad de una emoción dependerá de la relación entre el evento ante el que se tiene de esa emoción y el marco de referencia en el que es evaluado
  • La ley de la asimetría hedónica, que formula que el placer es siempre contingente con el cambio y que desaparece con la satisfacción continua mientras que el dolor puede persistir en el tiempo, si persisten las condiciones adversas
  • La ley de la conservación del momento emocional, que formula que los momentos emocionales retienen su capacidad para elicitar las emociones indefinidamente a menos que sean contrarrestados por exposiciones repetidas que podrían llegar a permitir que se dieran los fenómenos de extinción o de habituación

B) Leyes que afectan a la respuesta emocional:

  • La ley final, que formula que las emociones tienden a estar sujetas a juicio, en término de relatividad, sobre el impacto y los requerimientos de metas y objetivos, que van más allá de los que inicialmente se tenían
  • La ley del cuidado con las consecuencias, que formula que cada impulso emocional elicita un segundo impulso que tiende a modificar esa primera respuesta emocional en relación con las posibles consecuencias que tendría
  • La ley de la menor carga y el mayor beneficio, que formula que cuando una situación puede ser vista desde distintas alternativas, existe una tendencia a verla desde aquella postura que minimice la carga emocional negativa y/o que maximice una ganancia emocional

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