7.1. La ansiedad. Introducción

No es fácil introducir el concepto de ansiedad ya que se trata de una respuesta emocional atípica, relacionada con conceptos como el miedo, la angustia o el estrés.

La ansiedad se encuentra relacionada con la emoción de miedo, pero mientras que éste es una reacción a una situación de peligro real y presente, la ansiedad es una proacción ante una situación anticipada como peligrosa. No obstante, comparten recursos y funciones y actúan de forma complementaria.

La angustia es un sentimiento que se produce en la respuesta de la ansiedad, siendo parte de la misma.

El estrés, como proceso psicológico adaptativo, comparte importantes elementos funcionales con la ansiedad, lo que ha hecho que muchas veces no se diferencien correctamente ambos conceptos.

También es importante distinguir entre ansiedad normal y ansiedad patológica. Aquí nos referimos a la ansiedad como un proceso emocional normal, adaptativo e imprescindible para la vida, aunque haremos referencia a la ansiedad como patología desadaptativa, entendiéndose por ésta aquélla que no es útil para la superación de obstáculos, que provoca miedos, inhibiciones y síntomas somáticos que se interponen en la superación de esos obstáculos.

La ansiedad es también una respuesta emocional muy experienciada. Se trata de un término que tiene un amplio uso y abuso en el lenguaje coloquial, lo cual también entorpece la correcta delimitación conceptual de esta emoción.

Podemos considerar la ansiedad como una actitud cognitiva emocional, desarrollada a partir de la emoción primaria de miedo, que permite extender las capacidades de ésta ante nuevas condiciones y situaciones asociadas al entorno habitual de la persona, integrando dentro del sistema de análisis emocional nuevas capacidades, lo que le permite anticiparse a las situaciones de amenaza y peligro, posibilitando de este modo dar respuestas con una mayor eficacia, al adelantarse a los propios acontecimientos.

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