3.3. Desarrollo del axón y las sinapsis

En el sistema nervioso periférico hay una proteína específica, el factor de crecimiento nervioso (FCN), que estimula el movimiento hacia delante de los axones, de forma que estos se dirigen hacia estas regiones y se apartan de las áreas en las que no hay FCN. Otras proteínas, como el factor neurotrófico de origen cerebral (FNTC), pueden jugar una función similar en el cerebro. Los axones crecen rápidamente, al tiempo que la migración celular continúa, y cruzan al lado opuesto para formar vías que conectan los dos hemisferios cerebrales. La comisura anterior que conecta los lóbulos frontales aparece alrededor de los tres meses de gestación, mientras que el cuerpo calloso (haz de fibras que conecta los dos hemisferios) se desarrolla a un ritmo más lento, (Brodal, 2004). La comisura hipocámpica puede verse a los tres meses de gestación, a lo que sigue la aparición de otro conjunto de fibras que finalmente se convierte en el cuerpo calloso. El cuerpo calloso continúa desarrollándose en el período posnatal y está completamente formado hacia los cinco años de edad, (Witelson, 1989).

El ritmo de crecimiento de las dendritas y las espinas dendríticas (visibles alrededor de los siete meses de gestación) es más lento que el desarrollo de los axones, y suele comenzar después de que las células hayan llegado a su destino final. El desarrollo dendrítico continúa en la etapa posnatal y en él influye el grado de estimulación ambiental después del nacimiento. Se han observado sinapsis durante el quinto mes del desarrollo fetal (Carlson, 2007). La relación entre densidad sináptica y capacidades cognitivas puede ser de carácter inverso, ya que la primera parece disminuir con la edad.

Las redes sinápticas se vuelven más elaboradas durante el periodo posnatal, cuando la arborización dendrítica se hace más compleja (Brodal, 2004). En el tercer trimestre de gestación, el cerebro experimenta una importante aceleración del crecimiento prenatal, que continúa en el periodo posnatal hasta los dos años de edad. Las lesiones prenatales durante el tercer trimestre pueden desembocar en síndromes de parálisis cerebral.

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